Un exmilitar involucrado en el caso de amenazas contra el presidente Luis Abinader y su familia fue dejado en libertad bajo medidas cautelares, luego de una audiencia realizada en el juzgado de El Seibo. El hombre había realizado las amenazas a través de redes sociales, generando preocupación pública.
Al salir de la audiencia, el imputado pidió disculpas al país y al mandatario, asegurando que atraviesa dificultades emocionales. “Pido perdón al país, al presidente y a todo el mundo, estoy medio malo de la cabeza, estoy arrepentido”, expresó ante los medios.
El juez le impuso una garantía económica de cien mil pesos y la obligación de acudir periódicamente a un especialista en salud mental. Estas medidas buscan asegurar su tratamiento y seguimiento, a la vez que se garantiza el debido proceso.
El caso ha abierto un debate sobre cómo manejar situaciones donde intervienen problemas de salud mental y acciones que comprometen la seguridad nacional. Diversas voces han señalado la importancia de un enfoque más humano sin dejar de lado la responsabilidad legal.
De acuerdo con fuentes del proceso, el seguimiento médico será determinante para evaluar su evolución y evitar posibles riesgos en el futuro, reforzando así la importancia del control institucional en este tipo de situaciones.