Miembro de Los Trinitarios llora en juicio de Junior “No era mi intención”

NUEVA YORK.– Un autoproclamado trinitario acusado de participar en el asesinato del quinceañero dominicano Lesandro ‘Junior’ Guzmán Feliz.

Este se mostró arrepentimiento el lunes al testificar en la corte criminal de El Bronx.

En un momento de su testimonio, el acusado se secó las lágrimas del rostro a la vez que describía lo que sucedió la noche de verano en la que el adolescente fue arrastrado del interior de una bodega para luego ser asesinado a punta de cuchillo y machete.

Kevin Álvarez, quien se declaró culpable hace unas semanas, se presentó en el estado para declarar en nombre de la fiscalía.

Álvarez, un residente de El Bronx, fue acusado en junio de 2018 de homicidio en segundo grado, homicidio involuntario, agresión en pandilla y agresión agravada.

Más de una docena de presuntos pandilleros son juzgados por la muerte de Junior, pero cinco están en la mirilla por su participación directa.

Durante su testimonio, Álvarez habló con su voz quebrada acerca de su membresía en la pandilla dominicana.

Comenzó la selección del jurado que decidirá el futuro de los cinco hombres acusados en el asesinato Junior Guzmán. Este sería el primer juicio en este caso, ya que otros nueve acusados tendrán un juicio separado.

El testigo afirmó que solo había estado en la pandilla durante unos cuatro meses antes del asesinato de Junior. Álvarez aseguró que antes de ingresar a la banda, estuvo en el Ejército y asistió a la universidad un semestre. También que, a sabiendas de infringir la ley, se unió a la pandilla porque pensó que eran “geniales”.

La noche del asesinato de Guzmán Feliz, Álvarez dijo que fue a la bodega para persuadir al quinceañero de que saliera de la bodega.

La policía confirmó siete arrestos, pero el caso continúa bajo investigación. El testigo reiteró una y otra vez que Junior no era parte la célula Sunset de los Trinitarios y que trató de que el grupo lo dejara en paz.

Álvarez testificó que estaba conduciendo el auto de su madre esa noche cuando un total de cuatro vehículos perseguían a Guzmán Feliz porque la pandilla estaba de «cazaría».

La comunidad ha pedido un cesa a la violencia de pandillas. El testigo dijo que usó su auto para bloquear la persecución de la pandilla y permitir que Guzman Feliz acudiera en busca de ayuda al cercano St. Barnabas Hospital tras ser apuñalado.

Guzmán Feliz se desplomó y murió fuera del hospital luego de correr tres cuadras en un desesperado intento por salvar su vida.